Mitos y leyendas #2 Dédalo

¡Hola a todos! Hoy os traigo la segunda entrada de Mitos y leyendas. Y nuestra historia de hoy será *redoble de tambores* Dédalo. Seguro que a muchos os sueño, bien por Percy Jackson, por la saga Lux o cualquier otra cosa. Espero que os guste:

 DÉDALO

Dédalo fue un brillante inventor, técnico, arquitecto y artista ateniense muy habilidoso. 

Junto a Dédalo trabajaba su sobrino Talo, un joven muy ingenioso. Talo un día encontró en el campo una mandíbula de serpiente y se inspiró para inventar el serrucho. Cuando Dédalo vió el invento le agarro un ataque de celos y arrojó a Talo desde un precipicio. Pero Atenea salvó al muchacho convirtiéndole en una perdiz.

A Dédalo se le exilió de Atenas, asentándose en Creta, donde hizo di­versos trabajos para el rey Minos. Para su esposa Pasifae construyó una vaca hueca de madera para permitir que el toro blanco del que se había enamorado pudiera dejarla embarazada. 

Esta relación tan extraña dio como resultado el nacimiento del peligroso Minotauro, mitad hombre y mitad toro.

Minos quedó tan avergonzado que le pidió a Dédalo que construyese el Laberinto, una red subterránea de túneles y cámaras con una única entrada y salida en la que quedó encerrado el Minotauro, que se alimentaba de carne humana. 

El rey Minos le encomendaba cada día más trabajo y Dédalo estaba cansado y quería irse de Creta pero el rey Minos no se lo permitía.
Ante la negativa del rey Minos para que Dédalo abandonara Creta, Dédalo comenzó a maquinar la forma de escapar.
 Dédalo sabía mejor que nadie que era imposible escapar de allí y como último recurso diseñó dos pares de alas compuestas de plumas y cera de abejas para su hijo, Ícaro, y para él. El invento funcionó, pues los dos salieron volando como pájaros y consiguieron dejar Creta. 

Aunque Dédalo vigilaba los movimientos de su hijo, éste empezó a elevarse olvidando la advertencia de su padre y, al acercarse demasiado al Sol, la cera de sus alas empezó a derretirse. Ícaro se estrelló en el mar y se ahogó, tras lo cual su padre apenado le enterró en la isla que desde entonces llevó el nombre de Icaria.

Mientras tanto, Minos buscaba a Dédalo de ciudad en ciudad, proponiendo un acertijo: ofrecía una caracola espiral y pedía que fuese enhebrada completamente. Cuando llegó a Camico, el rey Cócalo, sabiendo que Dédalo sería capaz de resolver el acertijo, buscó al anciano. Éste ató un hilo a una hormiga que recorrió todo el interior de la concha, enhebrándola completamente. 

Minos supo entonces que Dédalo estaba en la corte del rey Cócalo y exigió que le fuese entregado. Cócalo logró convencerlo para que tomase primero un baño, y sus hijas lo mataron entonces quemándolo con agua hirviendo.

Dédalo, tras una vida llena de inventos importantes, murió en Sicilia probablemente. 

FIN.


Hija de Zeus


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